La honra que se convirtió en arte

En la Antigua Grecia, a partir del rito ceremonial nacería un arte: el teatro, una plataforma expresiva, comunicativa y reflexiva. Un deleite sensorial, sin dudas.



Es la Antigua Grecia quien comienza la historia del teatro europeo en el 550 a. C. Y todavía hoy sus valores estéticos persisten y perviven a través del tiempo. Bien lo apunta la autora Margot Berthol: “El teatro es una obra de arte de la sociedad, de la comunidad. Nunca ni en ninguna parte fue esto más cierto que en la antigua Grecia”.

La grandeza del teatro griego estuvo en asociar los hombres con sus dioses y a los seres sobrenaturales con los hombres: el ceremonial de los sacrificios, de la danza y de los homenajes. El teatro nació de la celebración de diciembre y marzo:  en las fiestas menádicas y bacanales en honor de Dioniso, dios del vino y de la vegetación, dios de la fuerza vital y desbordada y fecundante.

Dionisio

En honor al dios Dioniso estaban colocadas las danzas y diálogos licenciosos de los viñadores áticos, así como las canciones báquicas y festivas atenienses. Y al desarrollarse la tragedia y la comedia a partir de la exaltación dionisíaca, se convirtió en dios del teatro.

Desde el siglo vi a. C. se establecieron las grandes Dionisíacas estatales en honor de Dioniso, con sus representaciones teatrales de varios días de duración. En Grecia, la multitud se congregada en el theatron de Atenas. Y el público era parte activa de la solemnidad cultural religioso-teatral.


Atenas 

La ciudad de Atenas se engalanaba para recibir a embajadores y aliados, hombres de negocios y políticos. La procesión de una estatua de Dioniso recorría las calles de la ciudad, acompañada de un desfile de antorchas. Al cortejo se sumaban igualmente ofrendas para diversos sacrificios.

Todos los grandes teatros se encontraban al aire libre, en un espacio llamado orchestra, en el que se ejecutaban una gran variedad de espectáculos artísticos (danzas, recitados y piezas musicales), así como eventos cívicos y religiosos. Fue a través del teatro griego que se presentaron, por primera vez, los géneros teatrales (drama, comedia y tragedia), inspirados, principalmente, en aspectos de la sociedad, como las guerras entre las polis, las guerras médicas, o el conjunto de creencias sobre la mitología griega y los dioses olímpicos.

Durante los seis días de fiesta de las Grandes Dionisias se ponían en escena un total de diecisiete obras. No obstante, tanto el número de piezas como su extensión estaban regulados por las necesidades del programa diario de representaciones o por especiales circunstancias durante algunos años de la Guerra del Peloponeso (431-404 a. C.). 

Los actores griegos utilizaban las máscaras o, en su defecto, ocultaban su rostro con barro o azafrán. El ocultar la cara simboliza el vestirse con elementos nuevos y no comunes, necesarios para realizar el rito, era también un ritual.

Esquilo fue autor de trilogías (tres obras en torno a un mismo personaje o motivo). Se considera a Tespis como el padre del teatro. Tespis viajaba en un carro donde montaba su teatro y representaba obras con temas diferentes al culto de Dionisio. Su innovación principal consiste en añadir un personaje que dialogaba y este fue el protagonista. 

El nacimiento de la tragedia

Esquilo, Sófocles y Eurípides fueron los más importantes y reconocidos autores de la tragedia griega, un género teatral inspirado en los mitos y representaciones sagradas que se hacían en Grecia y Anatolia.

El argumento de la tragedia es la caída de un personaje importante. El motivo de la tragedia griega es el mismo que el de la épica, es decir el mito, pero desde el punto de vista de la comunicación, la tragedia desarrolla significados totalmente nuevos: el mythos se funde con la acción, es decir, con la representación directa, donde el público ve con sus propios ojos personajes que aparecen como entidades distintas que actúan de forma independiente en la escena, provisto cada uno de su propia dimensión psicológica.

Aristóteles había afirmado que la fábula debía ser completa y perfecta, debe, en otras palabras, tener unidad, es decir un principio, un desarrollo y un final, lo que se conoce como “Las tres unidades dramáticas”. El filósofo también afirmaba que la acción de la epopeya y de una tragedia se diferencian en la longitud.

La comedia en Grecia

Las comedias se representaban bajo los auspicios del estado y eran tema de competición. Obtuvieron el reconocimiento del Estado después que las tragedias, habiendo sido puestas en escena previamente por los actores a sus propias expensas. Fueron representadas por primera vez en la festividad anual de las Dionisias Urbanas en el año 486 a. C. 

Comedia proviene de la palabra griega komoidía, que quiere decir "canto de un komos", y deriva del griego komos, procesión de comparsas que cantaban y bailaban embriagados en honor al dios del vino, Dioniso. A su vez la Comedia Antigua de Atenas dio un papel importante al coro, mantuvo el elemento fálico y estuvo relacionada con el culto a Dioniso.

El mimo en Grecia

En la Antigua Grecia nació el  mimo, un género literario que consistía en la representación teatral, cantada o hablada, de realidades de la vida cotidiana de carácter popular. Otro de sus rasgos es la improvisación, que lo distingue de otros géneros con los que guarda relación, como la comedia. Estas representaciones solían ir acompañadas de danzas o espectáculos de magia y prestidigitación. Los actores que realizaban este tipo de piezas teatrales también eran llamados mimos.

 


 



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